“…deja que se coma al barrio antes de irte a dormir…” Esto es igual a decirte que disfruta la vida desenfrenadamente antes del fin y no hagas nada por el gran cambio.
La última canción de Shakira muestra el camino por donde se están dirigiendo los sistemas del manipuleo de la población en los pocos tiempos que nos quedan. Nada menos a incentivar más a nuestros primitivos impulsos, buscarlos a realizar y con ello quedar rezagados en la graduación.
El campo de la contienda está listo. Ha ambos lados los que lucharán. La disposición de las armas está con la mano puesta. El despliegue de jalar adeptos de un lado está todavía con más fuerza, y se acentuará más con las presencia de los juegos artificiales, que en el cielo marcarán el capitulo final de la historia del hombre que creyó que descendió de un primate. Cuando estos se hagan visibles, de que sirve todo la moral. Las canciones te dirán que mejor es aprovechar los días que quedan en dar rienda suelta a tus instintos, que dominarlos y trascenderlos. A sí que ve por el camino fácil, ve por los de tus instintos, involuciona, animalízate. Que ellos ganaran presas para su camal. De eso se trata esta canción, decirte que ya no importa lo buenas acciones, ni tu purificación, que mejor correr en el camino fácil, ciegos, directo al precipicio. Y ellos ganarán un alma. Porque con eso te pondrá a vibrar en la tonada que no abre las puertas, más bien la que te aleja. Y con tantos mensajes que te han enviado, si lo dudas, ya pesaste más.
Si eres débil creerás que es así. Además como no seguir los dictados que dice tu artista favorita. Si tienes un respaldo donde apoyarte, caerás en la red de la araña y te succionará.
Lo espiritual está ahí. Variado y confuso, porque también hay infiltración, porque nada te va aclarar el camino más que tu propia luz. Es el faro que tienes que seguir. Cuando lo hagas estarás bien y el camino que transites será el mejor. Y te a seguro que disfrutarás de los juegos artificiales. Te deleitarás ver danzar el dragón, y ya no le temerás. Cómo en la playa, das un pequeño saltito para que la ola no te tumbe y ni siquiera sientes cuando pasa.
La última canción de Shakira muestra el camino por donde se están dirigiendo los sistemas del manipuleo de la población en los pocos tiempos que nos quedan. Nada menos a incentivar más a nuestros primitivos impulsos, buscarlos a realizar y con ello quedar rezagados en la graduación.
El campo de la contienda está listo. Ha ambos lados los que lucharán. La disposición de las armas está con la mano puesta. El despliegue de jalar adeptos de un lado está todavía con más fuerza, y se acentuará más con las presencia de los juegos artificiales, que en el cielo marcarán el capitulo final de la historia del hombre que creyó que descendió de un primate. Cuando estos se hagan visibles, de que sirve todo la moral. Las canciones te dirán que mejor es aprovechar los días que quedan en dar rienda suelta a tus instintos, que dominarlos y trascenderlos. A sí que ve por el camino fácil, ve por los de tus instintos, involuciona, animalízate. Que ellos ganaran presas para su camal. De eso se trata esta canción, decirte que ya no importa lo buenas acciones, ni tu purificación, que mejor correr en el camino fácil, ciegos, directo al precipicio. Y ellos ganarán un alma. Porque con eso te pondrá a vibrar en la tonada que no abre las puertas, más bien la que te aleja. Y con tantos mensajes que te han enviado, si lo dudas, ya pesaste más.
Si eres débil creerás que es así. Además como no seguir los dictados que dice tu artista favorita. Si tienes un respaldo donde apoyarte, caerás en la red de la araña y te succionará.
Lo espiritual está ahí. Variado y confuso, porque también hay infiltración, porque nada te va aclarar el camino más que tu propia luz. Es el faro que tienes que seguir. Cuando lo hagas estarás bien y el camino que transites será el mejor. Y te a seguro que disfrutarás de los juegos artificiales. Te deleitarás ver danzar el dragón, y ya no le temerás. Cómo en la playa, das un pequeño saltito para que la ola no te tumbe y ni siquiera sientes cuando pasa.




El mundo se conmovió cuando llegaron las primeras noticias de la desaparición en cielo del Atlántico del vuelo de airbus con 228 personas. Los flashes televisivos lanzaban como primera hipótesis causante del accidente era un rayo que haya impactado el avión. Mi primera impresión cuando me comunicaron tal hipótesis fue, que eso no pasa. Que un rayo no derriba un avión, además que su vuelo a alta mar es a una altura por en cima de las nubes. A si que cualquier formación de tormenta es fácilmente superada sin mayor sobresalto.




Adonde es que va dirigido este plan. Parecía que era a los países donde se inicio. Pero era demasiado para creer que ahí se realice algo parecido como nos informan los gobernantes y los medios de comunicación. Países con elevados sistemas de salud, no podrían haber caído tan fácil en una situación de epidemia. Los últimos días nos han mostrado que sí podían entrar en una situación así, pero al parecer no por un hecho real sino por una elaborada acción que busca un interés mayor. Muchos países se han comprometido en tal acción. Entre ellos saben cuales serán los verdaderos afectados. De ante mano está coordinada. La primera etapa es la del teatro. El epicentro ficticio donde mirar ahora y después, sin ser necesariamente el verdadero afectado. En el futuro nadie les reprochará algo, por que los historiadores dirán, se inició en México o en EEUU y de ahí se expandió al mundo entero. Todos estuvieron bajo amenaza por la epidemia.


Daré un salto hacía el espacio exterior, para verlo desde ese punto de vista. Hay una película que considero seguro ha visto y es la Guerra de los Mundos. A menos la primera. Donde la derrota a los extraterrestres ya no se da con otros films, con una estrategia de guerra con armas, en comparación con la tecnología extraterrestre de las películas, serían de la edad de piedra. Esta vez no es así. Estos extraterrestres malvados, esgrimidores de ser humanos, no los pueden derrotar y la raza humana se acerca a su extinción. Inesperadamente esto no ocurre gracias a la presencia de humana arma letal para ellos no para la raza humana, que ha convivido por miles de años y que aprendido a ser inmune, los virus. En esa película da ha entender eso.

Todo se quedó muy quieto y ya nadie sabía que es lo que pasaba. La noche se había vuelto tan silenciosa que sobre saltaba cualquier pequeño ruido que saliera dentro de la oscuridad. Se lanzaban a perseguir ese pequeño ruido como cazador a su presa, sólo por tener en que apoyarse. Se gira la imaginación para percibir a través del manto de la noche algún estruendo que destruya tanta quietud. Lancemos alguna bengala, su estallido nos distraerá. Se ha estado tan acostumbrado a los continuos, uno tras otros, de los acontecimientos por más pequeños que sean que ahora nos sorprende que no hay alguno. Quizás esa tranquilidad es lo natural de nuestras vidas. Las constantes exaltaciones han sido provocadas para alejarnos de está quietud que nos seduce, para no dejarnos ver el propio faro que nos guía. Pero tanto nos han bombardea que ahora necesitamos esas exaltaciones, esos acontecimientos que nos distraigan que llenen nuestro existencia, por más catastróficos sean estos desenlaces. Ya no estamos tranquilos en nuestro propio silencio, necesitamos que las aguas se agiten para descansar el miedo inyectado y esperar el siguiente.